Carta de amor a “esa” persona

wonderfull 4

A esa persona que está confusa, que tiene miedo, que no sabe dónde está ni por qué vive. A esa persona que se cree inexistente, pequeña, sin apoyos ni amigos. A esa persona que no sabe qué hacer con su vida, que no sabe lo que quiere ser porque no está segura ni de si es. A esa persona que se siente infinitamente sola.

A esa persona le digo que no está sola.

Que somos muchas más las que sabemos de su existencia, las que intuimos su dolor, las que gritamos para que nos oiga. Que gritamos «¡No estás sola!», lo voceamos sin parar, chillamos, levantamos las manos, las cabezas, hacemos gestos. Que no estás sola.

Seas mujer u hombre, o ninguno de los dos, sigues siendo persona. Y no estás sola. Seas negra o blanca, amarilla, verde o azul —qué más da—, sigues siendo persona. Y no estás sola. Seas la primera de tu clase o la última de tu curro, sigues siendo persona. Y no estás sola. Seas alta o baja, más o menos lista, más o menos guapa, morena, rubia o no tengas pelo —qué importa eso—, sigues siendo persona. Y no estás sola.

Nos dan igual tus genitales, tus problemas familiares, tu forma de expresarte y de socializar. Seas quien seas, provengas de donde provengas, te quieras o no a ti misma. Te gusten las humanidades o las ciencias, el arte o el baile, te guste todo o no te guste nada. No nos importa eso, porque sigues siendo persona. Y no estás sola.

Nos da igual tu orientación sexual, tu género y tu forma de amar. Nos da igual tu clase y tu condición social. Seas quien seas, quieras o no ser tú, te enfrentes al mundo o no. Bebas, fumes, te drogues. Seas de una u otra etnia. Aunque no sepas ni quién eres, sigues siendo persona. Y no estás sola.

Nos da igual tu religión, tus creencias y tus ritos. Nos da igual si eres atea o no. Nos da igual de dónde vengas y a dónde desees llegar. Seas quien seas, neurodivergente o neuronormativa, con un pasado oscuro o sin él; seas ciega, sorda, tengas déficit de atención, depresión o cualquier enfermedad mental. Aunque te pases la vida yendo al médico, aunque no seas capaz de levantarte de la cama por las mañanas, aunque, a veces, no sepas ni por qué sigues viviendo. Pese a ello, sigues siendo persona. Y no estás sola.

Que somos muchas más personas las que estamos a tu lado, más cercanas o más distantes. Pero ahí estamos. Conocemos tu nombre, tus deseos; luchamos contigo. Sabemos que existes, que eres una más de las nuestras, que sin ti todo sería más difícil. No estás sola.

A veces, no gritamos lo suficiente o no sabemos encontrar el momento adecuado para hacerlo. A veces, nos olvidamos de recordarte que estamos a tu lado, rodeándote. Que estamos lejos, pero te apoyamos. A veces, no llamamos la atención ni nos hacemos ver. Pero ahí estamos, siempre pendientes de ti, de tus sentimientos. Siempre pendientes de aquello que te produce la tristeza. Porque, te sientas como te sientas, no estás sola.

Lo único que nos importa es que existes. Luchamos por acercarnos a tu lado, por avanzar contigo, por entenderte. Luchamos juntas para luchar por ti. Y, por eso, no estás sola.

A esa persona —que pueden ser muchas— se lo digo: «¡Nunca estarás sola!»

Nosotras estamos aquí, a tu lado. Abre los ojos, persona, y verás que no estás sola.

Twitter: @Kuralaza

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: